Ciclo-combinado

Ciclos combinados en España, la verdadera causa del déficit tarifario

Como en muchas ocasiones he escrito antes, una de las graves consecuencias de la pésima planificación de los gobiernos de PP y PSOE en el pasado ha sido la sobrecapacidad instalada. Cuando la demanda energética crecía sin parar, en nuestros años maravillosos del boom inmobiliario, todo el mundo estaba contento y se construían instalaciones por todo el territorio (incluidas de renovables) pero cuando explotó la burbuja y comenzó la crisis en 2008, muchos de esos proyectos siguieron ejecutándose, en especial los de los ciclos combinados de gas, que estaban considerados como la panacea en aquel momento.

El panorama tras años de crisis y descenso de la demanda es el siguiente: sobran megavatios por todos lados y las plantas están a medio gas por decir algo, porque en algunos casos están totalmente paradas. Es el caso de los ciclos combinados.

Las Centrales de Ciclos Combinados se construyeron en España de forma desmesurada. Desde 2002 hasta 2011 se han instalado 67 plantas, para albergar una potencia instalada de 25.353 megavatios, la tecnología con mayor capacidad en toda España. La inversión total de estas plantas ha sido de 13.161 millones de euros. Ahí es nada. Y todo, ¿para qué?¿Tan importante era disponer de esa capacidad, cuya principal característica es su rápida puesta en marcha en caso de necesidad?

En el momento justo antes de la crisis, a principios del año 2008, la generación de todas las Centrales de Ciclos Combinados ascendió a más de 91.000 Gwh. Teniendo en cuenta que en 2013 dichas centrales produjeron algo más de 25.000 Gwh, la generación de las mismas ha caído un 72% en los últimos cinco años.

Pero en 2014 la situación va a peor. Según datos de REE, de enero a julio de este año, los ciclos han generado 10.736 Gwh, lo que representa una caída del 16% respecto al mismo periodo de 2013.

Con este dato, el grado de utilidad de dichas plantas es menor a un 10%. Las turbinas de gas funcionan a solo un 10% de su capacidad. Sí, lo repito porque el dato merece la pena. ¿Es o no una pésima planificación? Juzguen ustedes.

Ahora, el Gobierno pretende meter mano en el asunto. Se está hablando de una posible hibernación de algunas centrales que están prácticamente paradas. Por ejemplo, en 2013, los ciclos de Arcos 1 y 2, Castejón 2, Escatrón, Escombreras 6, Santurce 4 y Tarragona Endesa no generaron electricidad.

Otros ejemplos. La central que más produjo fue la de Bahía de Bizkaia, con 3.032 Gwh en todo el año. Pero la media respecto a 2012 fue una caída de la producción del 35%. Y en algunos casos casi roza el 100%.

Con todo ello, el panorama es bastante desolador para las grandes eléctricas que ven como sus inversiones no han servido para mucho. Es por ello que han insistido al Ministerio de Industria en que coja el toro por los cuernos y se decida por hibernar algunas de estas instalaciones. Las eléctricas están perdiendo dinero en muchas de ellas y por eso piden alguna solución al Gobierno.

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Por ejemplo, Iberdrola presentó en julio de 2013 la solicitud de cierre y desmantelamiento parcial de la central de ciclo combinado de Arcos de la Frontera (Cádiz) ante el Ministerio de Industria. En concreto, la compañía pedía clausurar uno de los tres grupos de este complejo energético, el número 3, que cuenta con 800 megavatios (MW) de los 1.600 MW totales de capacidad instalada de los que dispone el ciclo gaditano. Sin embargo, el Ministerio de Industria decidió denegar la solicitud de Iberdrola el pasado mes de abril.

Ahora las eléctricas están a la espera de que Soria y su equipo muevan pieza. Todo indica que el Gobierno podría tomar cartas en el asunto. Lo que no se sabe es cómo. Si hace una norma por la que se puede pedir el cierre, desmantelamiento o hibernación de las centrales, el aluvión de solicitudes sería muy alto e Industria tendría que poner unos límites. No se pueden cerrar todas.

Según fuentes del mercado, el Gobierno estaría retrasando la medida todo lo que puede para aferrarse a la posibilidad de que crezca la demanda. Pero las previsiones no son nada halagüeñas en ese aspecto. Los expertos hablan de que no haría falta instalar más megavatios en muchos años. Y menos, de ciclos combinados.

Se ha hablado de que se podrían cerrar en el entorno de unos 6.000 MW, según un informe de Red Eléctrica, por lo que 10 centrales aproximadamente podrían desmantelarse sin perjuicio alguno para cubrir la demanda. La solución no es fácil, pero lo que no puede ser es que estén las centrales a menos de un 10% de su capacidad.

Subvenciones encubiertas a los ciclos combinados

Y aquí viene lo grave del tema. Además de estar apenas en producción, con un 10% de la capacidad funcionando, las térmicas de gas reciben un pago por disponibilidad, es decir, cobran por estar disponibles, en caso de necesidad. Y no solo eso, sino que además disponen de una subvención llamada ‘incentivo a la inversión‘, que ha sido de 20.000 €/MW/año durante diez años. Ese incentivo suma más de 2.000 millones de euros desde que estallara la crisis, en 2008.

Esa subvención –el denominado incentivo a la inversión– puede representar en algunos casos el 25% de la inversión para la construcción de las plantas de ciclo combinado de gas. Desde que estallara la crisis, en 2008, los ciclos combinados de gas le han levantado a la tarifa regulada más de 2.000 millones de euros por ese concepto. Más aún: este coste, además, se incluye en el término de energía y no aparece como coste regulado, por lo que está pasando inadvertido al hablar del déficit de tarifa.

Con subvenciones de este estilo, algunas renovables tampoco necesitarían primas…

Fuentes: El Periódico de la Energía y Energías Renovables

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About José Miguel Corrales

Ingeniero Industrial, especializado en Ahorro Energético, Eficiencia Energética y Energías Renovables. Preocupado por la sostenibilidad económica y medioambiental de nuestra sociedad.
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